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14 de enero de 2015

¿Es elitista el veganismo? No. Pero el no veganismo sí que lo es.




Una pretendida objeción contra el veganismo que he oído millones de veces dice así:
''Pero el veganismo es elitista.''
Eso es un completo absurdo.

El elitismo implica promover la idea de la superioridad de unos individuos sobre otros. Esto conlleva la idea de que los 'inferiores' poseen un menor valor moral.

Si nos tomamos dos segundos para pensar con claridad, veremos que el veganismo no es elitista de ningún modo. Al contrario. El veganismo se basa en rechazar la idea que afirma que es moralmente aceptable explotar a los no humanos sintientes porque ellos son `inferiores'.

Los no veganos creen en la 'inferioridad' de los animales no humanos. Son ellos quienes adoptan una postura elitista.

¿Debe por ello creer un vegano que es 'mejor' o 'superior' que un no-vegano? No, por supuesto que no. No se trata de juzgar personas; sino de evaluar la moralidad de una conducta.

¿La ética igualitaria del veganismo es mejor o superior que la noción de que es moralmente aceptable explotar a los indefensos? Sí, por supuesto que lo es. Una posición moral siempre es mejor que una inmoral. Una posición que protege derechos fundamentales siempre es mejor que una que viola derechos fundamentales.

Decir que el veganismo es 'elitista' es como decir que pensar que todos los humanos son moralmente iguales es 'elitista'.

La próxima vez que alguien te diga que el veganismo es 'elitista', aprovecha la oportunidad para explicarle a esa persona, de forma creativa y no-violenta, que la verdad es justo lo contrario.


19 de noviembre de 2014

Acerca de los tontos intentos de justificar la explotación animal




Alguna gente dice que dado que los animales no humanos comen a otros animales en la naturaleza entonces nuestro uso de animales es "natural".

Hay cuatro respuestas a esa posición:

Primero; aunque algunos animales comen animales en la naturaleza, muchos no lo hacen. Muchos animales son herbívoros. Además, hay bastante más cooperación en la naturaleza que lo que dice esa supuesta "crueldad de la naturaleza" que nos han inculcado.

Segundo; el que los animales coman a otros animales es irrelevante. ¿Por qué debería importar que algunos animales coman a otros animales? Algunos animales son carnívoros y no pueden vivir libremente sin comer carne. Nosotros no entramos en esa categoría; podemos vivir sin comer animales, y cada vez más gente reconoce que nuestra salud y el medio ambiente se beneficiarían de una dieta sin productos de origen animal.

Tercero; los animales hacen toda clase de cosas que los humanos no consideramos moralmente apropiadas. Por ejemplo, los perros defecan y copulan en la calle. ¿Significa eso que debemos seguir su ejemplo? 

Cuarto; resulta curioso que cuando nos conviene tratamos de justificar nuestra explotación de animales apelando a nuestra supuesta "superioridad". Pero cuando esa supuesta "superioridad" nos conduce en un sentido que no queremos, de repente nos consideramos como otra especie más del reino animal, como si fuéramos zorros que quieren comer gallinas.


7 de mayo de 2013

Una cuestión de gusto que afecta al ´sufrimiento innecesario´ y los animales



El profesor Gary Francione, vegano desde hace 31 años, afirma que la idea de un carnívoro compasivo es análoga a la de un padre cariñoso que golpea a sus hijos por placer. Aquí responde al profesor Mike Archer, quien la semana pasada argumentó que los vegetarianos son hipócritas porque millones de animales son masacrados en el cultivo de vegetales.

El argumento del profesor Archer ha estado circulando por ahí y ha despertado bastante interés en la gente. He recibido 20 correos electrónicos de personas hablándome sobre ello y expresando su preocupación, enfado y asombro acerca de esto.

Pienso que el profesor Archer está equivocado cuando dice que estamos matando más animales con la producción de vegetales que por el consumo de animales. Si todos comiéramos vegetales, si todos adoptáramos una dieta vegetal, si todos fuéramos veganos, en realidad necesitaríamos tener muchísimos menos acres destinados al cultivo.

El problema es que se necesita entre dos y cinco kilos de proteína vegetal para producir un kilo de carne. Por ejemplo, en los Estados Unidos el 80 por ciento de los vegetales que cultivamos se destinan al consumo de animales que estamos criando para ser matados y comidos.

Si la gente consumiera directamente esos vegetales necesitaríamos producir menos kilos de vegetales en vez de recurrir a esa ineficiente conversión del proceso en el que usamos animales. El profesor Archer ha cometido un error al decir que estamos matando más animales debido a la producción de vegetales: esto es simplemente falso.

La mejor excusa que tenemos para intentar justificar el hecho de que infligimos sufrimiento y muerte a 56 mil millones de animales cada año es que saben bien. Por un lado, decimos que está mal infligir sufrimiento innecesario a los animales, pero al mismo tiempo causamos este sufrimiento constantemente.

El profesor Archer también habla acerca de que Australia tiene plagas de roedores cada cierto número de años y que los roedores son matados como resultado de estas plagas. Pero si todos comiéramos sólo vegetales necesitaríamos muchísima menos cantidad de cultivos por lo que el problema no se daría a la misma escala.

Pero miremos también la cuestión de este modo. Vivimos en un mundo en el que matamos a 56 mil millones de animales terrestres cada año, sin contar a los animales acuáticos.

La mayoría de la gente está de acuerdo con la idea de que está mal causar muerte y sufrimiento innecesariamente a los animales. Podríamos tener una discusión acerca de lo que significa 'necesario' pero la realidad es que si esto significa algo, si realmente significa algo, debe ser que no podemos justificar sufrimiento y muerte por motivos de placer, diversión o conveniencia.

Si tuviéramos una regla que dijera: "Está mal infligir sufrimiento innecesario a los niños, pero está bien golpearlos si disfrutas viéndolos sufrir". Esto supondría una excepción que además de ser perversa haría que la regla resultara absurda.

Del mismo modo, si decimos que es incorrecto infligir sufrimiento y muerte a los animales, ¿cuál es nuestra justificación para comer animales? No necesitamos comer animales para tener una buena salud. He sido vegano desde hace 31 años y me atrevería a decir que tengo más energía y menos resfriados que el resto de gente que conozco incluyendo a mis alumnos a quienes doy clase y que son lo suficientemente jóvenes como para ser mis nietos. La idea de que necesitamos comer productos de origen animal para estar sanos es simplemente falsa.

La mejor excusa que tenemos para infligir sufrimiento y muerte a 56 mil millones de animales es que saben bien. Decimos que está mal causar sufrimiento innecesario a los animales, pero al mismo tiempo lo estamos causando sistemáticamente.

No vivimos en una isla desierta, o en una situación de conflicto con los animales no humanos. Sencillamente elegimos comerlos porque nos gusta su sabor o porque nos resulta más cómodo poder comer en cualquier restaurante. Es una simple cuestión de placer o conveniencia.

Cuando el profesor Archer habla sobre plagas y que tenemos que matar a todos esos animales, se está refiriendo a un suceso que ocurre dentro de un contexto en el que mantenemos una demencial e innecesaria violencia contra billones de animales. No nos tomamos a otros animales en serio; no nos tomamos en serio sus vidas y su sufrimiento. Si tuviéramos que enfrentarnos a esas plagas de las que habla el profesor Archer y viviéramos en un mundo vegano en el que respetáramos las vidas de los animales seguramente habríamos encontrado ya soluciones mejores.

El profesor Archer afirma que como no podemos evitar matar a algunos animales para poder vivir entonces está bien comer animales. Apliquemos ese argumento al contexto humano.

Según las estadísticas, si construimos una carretera y ponemos el límite de velocidad a 90 se producirá un número X de muertes; y si lo ponemos a 100 se producirá un número X mayor de muertes, y así sucesivamente. Pero construir carreteras es un acto claramente diferente de matar a gente en forma intencionada. Sea cual sea la actividad en la que nos impliquemos, incluso si se trata de producir el más inocuo y beneficioso de los productos, no se podrá evitar que haya seres humanos que sufrirán daño o muerte durante esa actividad. Pero eso no significa que podemos decir: "Bien, la violencia contra los seres humanos es algo bueno porque todas nuestras actividades conllevan algún tipo de daño a otros seres humanos."

Creo que todos estos argumentos rebaten los del profesor Archer y estoy dispuesto a mantener un debate con él sobre el tema. 

Estoy dando un curso con Anna Charlton titulado Jurisprudencia: los Derechos de los Humanos y los No-Humanos. Hablamos sobre racismo, sexismo, heterosexismo, especismo y varias formas de discriminación que comparten una misma forma. Mucha gente joven nunca ha reflexionado sobre estas cuestiones. Esto es debido a que vivimos en un mundo en el que somos constantemente bombardeados por los medios informativos diciéndonos que tenemos que comer animales para vivir y estar sanos. Pero los profesionales de la salud dicen lo contrario.

Hace 31 años que no como carne, lácteos, huevos, y sigo vivo.

4 de mayo de 2009

No, no es natural


“Pero, ¿no es natural comer animales?”

Esta pregunta es, probablemente, la que me han hecho con más frecuencia en los casi treinta años que llevo promoviendo el veganismo. Estudiantes de nuestros cursos; personas en conferencias públicas; oyentes que telefonean al programa de radio donde estoy siendo entrevistado; el pasajero sentado a mi lado en un avión que me pregunta acerca de por qué tengo una comida vegana cuando todos los demás están comiendo pollo o pescado —todos ellos parecen pensar que lo que estoy defendiendo como una postura moral no es “natural”.

Tal como argumenté en otro lugar de este blog, muchas prácticas y tradiciones horribles, incluyendo la esclavitud y el sexismo, se justificaron apelando a argumentos que asumen que ciertas personas son naturalmente superiores y otras son naturalmente inferiores.

La actual gripe porcina brinda otra oportunidad para observar la falencia del argumento de que la explotación animal es, de algún modo, natural.

Muchas personas sostienen que comer carne es natural para los seres humanos. Esto es, sostienen que hemos evolucionado para comer productos animales, y que comer carne, pescado, leche, huevos, etc. es lo que la naturaleza reserva para nosotros. No comer estas cosas es actuar en contra de lo que nosotros fuimos proyectados para hacer y, entonces, el principio moral de que no deberíamos comerlas, simplemente no puede ser correcto. Hemos evolucionado para ser humanos que poseen ojos, decir que tenemos la obligación moral de cubrir permanentemente nuestros ojos y no usar nunca nuestro sentido de la vista, sería debidamente considerado como una idiotez.

Hemos evolucionado para ser omnívoros. Podemos comer productos animales. Pero eso simplemente significa que hemos evolucionado para ser seres que pueden elegir qué comer y que tienen la opción de vivir alimentándose exclusivamente de comida vegetal. El hecho de que podamos comer productos animales no sustenta la conclusión de que comer estos productos está moralmente justificado, como nuestra posibilidad de usar la violencia no sustenta la conclusión de que la guerra (o cualquier otra forma de violencia) esté moralmente justificada. El hecho de que podamos hacer algo no es relevante para decidir si deberíamos hacerlo.

Es claro que no es necesario, para nosotros, comer ningún producto animal. Y diariamente crece la evidencia de que los productos animales ingeridos en las cantidad que caracterizan a las dietas de aquellos que viven en las naciones más ricas, va en detrimento de la salud.

Más aún, ninguno de nosotros —o ninguno de los que están leyendo este ensayo— es ya más un cazador-recolector. Necesariamente conseguimos nuestros productos animales a partir de animales domesticados. La actual epidemia de gripe porcina ilustra el argumento de que considerar la domesticación de los animales como natural, requiere que sustentemos la idea de que está en la naturaleza de las cosas hacer algo que, como cuestión empírica, es perjudicial para nuestra supervivencia:

«Es nuestra proximidad con los animales, que hemos tenido por milenios, lo que nos hace tan vulnerables a enfermedades que pueden matarnos en gran escala. Incluso desde que el hombre dejó de ser un cazador-recolector y comenzó a a vivir en estrecha cercanía con su ganado, ha corrido el riesgo de pandemias. Muchas enfermedades humanas se originaron entre los animales domesticados: el sarampión y la tuberculosis vinieron del ganado vacuno; la viruela del ganado vacuno y de otro ganado con virus emparentados con la viruela; la gripe, de los cerdos y patos; la tos convulsa, de los perros. Estos patógenos se desarrollaron y diseminaron fácilmente porque los animales vivían en rebaños o bandas. Cuando fueron domesticados por los primeros granjeros, los virus estaban esperando para transmitirse. Las así llamadas enfermedades zoonóticas son entonces transmitidas más rápidamente entre los humanos, porque las propias personas viven en estrecha proximidad unas con otras.»

Esta cita proviene de un artículo publicado en un diario de Gran Bretaña. Pero lo que el autor dice no es controvertido. Es un hecho indudable que la domesticación ha introducido un amplio espectro de enfermedades graves, como resultado del incremento de contacto humano-animal. Además de cualquier otra consecuencia que resulta de comer productos animales, tales como enfermedad cardíaca, cáncer, etc., y sin considerar que las consecuencias medioambientales de la agricultura animal son desastrosas, el nivel del contacto entre humanos y no-humanos, que es la domesticación, representa en sí mismo un gran peligro para la sobrevivencia humana.

Entonces, ¿cómo puede ser natural algo que necesariamente presagia tales terribles peligros?

La breve respuesta: no puede ser natural, a menos que consideremos que es natural aquello que va a matarnos. Si alguien dijera que ingerir veneno es natural, lo consideraríamos un enajenado mental. Así que, ¿por qué continuamos pensando acerca de nosotros como racionales, cuando consideramos como natural y como parte integral de nuestra civilización, una institución —la domesticación— que es tan letal?

Pero, ustedes dicen, nunca seríamos capaces de sostenernos a nosotros mismos sin la domesticación; necesitamos los alimentos provenientes de animales domesticados para que creciera la población humana, y tener las ciudades y la civilización como la que conocemos y queremos. Así que, aunque la domesticación tiene sus peligros, tiene sus beneficios y tenemos que buscar un equilibrio. Incluso si ustedes son entusiastas de lo que es aceptado como civilización moderna, esta respuesta ignora la cuestión fundamental de que podríamos habernos alimentado a nosotros mismos con alimentos a base de plantas. La domesticación sólo es necesaria en este contexto si es la única opción, y claramente no lo es.

En suma: si piensan que podemos justificar el dolor, sufrimiento y muerte que infligimos a millones de animales anualmente —sin contar a los peces—, afirmando que la domesticación es algo natural, o que la solución es hacer unos arreglos insignificantes para tornar a la granja industrial más 'humanitaria', entonces reflexionen nuevamente.

Si hay algo que sea natural, ese algo es el veganismo. Y el veganismo es la única opción que respeta la personalidad moral de los animales no humanos.

28 de agosto de 2007

Algunas reflexiones más acerca de Michael Vick




El 2 de agosto, publiqué en este blog un ensayo titulado Una observación acerca de Michael Vick". El comportamiento de Vick fue obviamente reprochable. Escribí el blog porque estaba cansado de oír críticas a Vick por parte de gente que se cree muy ética y que come carne, va a rodeos, caza o participa de muchas formas de explotación animal que, a diferencia de las peleas de perros, son aceptadas como actividades legítimas por la mayoría de las personas, pero que causan tanto sufrimiento a los animales como lo hacen las otras.

Francamente, no esperaba una reacción muy grande. Después de todo, he estado exponiendo lo mismo durante algunos algunos años en mis escritos –nosotros sufrimos de una especie de “esquizofrenia moral” en lo que a los animales concierne. Por un lado, tratamos a algunos no humanos, tales como perros y gatos, como miembros de nuestras familias y nos horrorizamos ante las historias que escuchamos acerca de la tortura de esos animales. Por otro lado, ignoramos por completo —de hecho, participamos en— otros usos de animales, que resultan en la tortura de otros animales a quienes no consideramos como “especiales.” Este era un punto central en mi libro «Introducción a los Derechos Animales».

Bueno, estaba equivocado en cuanto a la reacción a mi ensayo en el blog

Recibí docenas de emails. Como la mayoría de los lectores estaban escribiendo después de leer el ensayo en mi sitio web o algunos otros sitios pro-abolicionistas en los que había sido republicado, los comentarios en general fueron favorables; pero hubo aún cierta “gente animalista” que no reaccionó muy bien con mi análisis de la situación.

Y entonces, el 22 de agosto, el Philadelphia Daily News publicó el ensayo y fue inundado con comentarios. El 23 de agosto, fui uno de los invitados de Michael Smerconish Morning Show que es muy popular en el área de Philadelphia y es transmitido en vivo por Internet.

Desde la semana pasada, recibí cerca de 200 emails y mensajes de voz en mi despacho de la Universidad Rutgers.

Estos comentarios vinieron más del público en general que de la “gente animalista,” y aunque muchas personas habían dado su apoyo e interés en relación a una perspectiva que nunca habían considerado antes, muchas otras fueron críticas casi hostiles.

Los comentarios se agrupan en 4 categorías:

1. Religión: Diría que aproximadamente el 60% de los comentarios que recibí alegaban que yo ignoraba la cuestión de que dios había querido que nosotros comamos animales, mientras que no había pensado mucho acerca de las peleas de perros. Aunque la mayoría de los lectores europeos no pueden entender esto muy bien, en EE.UU., las cuestiones morales son discutidas en el contexto de la Biblia. Para muchos norteamericanos, la Biblia provee la respuesta –y la única respuesta– a cualquier pregunta.

Tengo dos respuestas.

Primero, si toman el libro del Génesis, el primer libro de la Biblia, verán que en el capítulo 1, versículos 29-30 dice:

Y Dios dijo: “He aquí que os doy cuantas plantas de semilla hay sobre la faz de la tierra, y todo árbol que en sí tiene fruto con semilla de árbol; para que os sirva de alimento. También, a todo animal salvaje, a todo pájaro de los cielos, a todo ser que se desliza sobre la tierra y en el que hay hálito de vida, doy toda hierba verde por alimento.”

¿Cuánto más claro se puede ser? En la historia original de la creación, todos los animales somos veganos.

Matar y comer animales ocurrió sólo más tarde, después de que la humanidad quebró el pacto y fue expulsada del Jardín del Edén.

Segundo, es muy difícil usar la Biblia, y particularmente el Viejo Testamento, como una fuente de autoridad moral, porque allí pueden encontrar apoyo para casi cualquier cosa y entonces se requeriría hacer una selección, lo cual es necesariamente arbitrario.

Por ejemplo, la Biblia es frecuentemente usada para apoyo de la pena capital. Y aunque la Biblia ciertamente prescribe la pena de muerte en caso de asesinato, también la prescribe para una amplia variedad de otras acciones, incluyendo maldecir a sus padres, blasfemar, homosexualidad, adulterio, brujería, y una amplia variedad de otras acciones. ¿Cómo podemos decir, selectivamente, que un crimen merece la muerte según la Biblia, pero descartar a otros crímenes para los cuales la Biblia prescribe la muerte?

Más aún, la Biblia también aprueba ciertas instituciones y acciones que la mayoría de nosotros claramente rechazamos como inmorales. Por ejemplo, el Viejo Testamente claramente condona la esclavitud humana y permite que reglas diferentes sean aplicadas a los esclavos. Por ejemplo, si un amo golpea a su esclavo tan severamente que el esclavo muere, el amo será condenado –pero no con la muerte. Si el esclavo permanece vivo por un día o dos antes de morir, entonces el amo no será condenado porque el esclavo “es su propiedad” [Éxodo 21:20-21]. Todos rechazamos la esclavitud humana pero, parecería, que si fuésemos fieles a la Biblia, no la rechazaríamos.

2. Dieta: Cierta cantidad de personas que me escribieron o llamaron parecen pensar que precisamos comer animales para nutrirnos. Encuentro esto más bien sorprendente. Estamos en el 2007 y es difícil creer que alguien duda de que no podemos vivir –de un modo muy sano– con una dieta basada en vegetales. De hecho, parece que la corriente principal de los profesionales de la salud nos están diciendo, cada día más, que la carne y los productos animales, tales como lácteos y huevos, están causando varias enfermedades humanas. Y la cría de animales para comida es un completo desastre para el medio ambiente.

3. Evolución: Algunas personas piensan que, debido a que evolucionamos como omnívoros, deberíamos ser omnívoros. Ciertamente somos capaces de comer carne y productos animales, aunque nuestra estructura mental es diferente de la mayoría de los carnívoros en que no podemos arrancar la carne cruda del hueso. Más aún, a diferencia de la mayoría de los carnívoros, tenemos un largo intestino. En todo caso, dado el creciente número de enfermedades que parecen estar ligadas a la ingesta de carne y productos animales, es bastante claro que no debemos continuar con su consumo, sea como sea que hayamos evolucionado. Y los hechos de la evolución no resuelven las cuestiones morales. Uno podría argumentar que podemos haber evolucionado para ser una especie violenta. ¿Hace esto a la violencia moralmente correcta? Mike Tyson puede arrancar un pedazo de oreja de alguien con los dientes, ¿esto quiere decir que él debería hacerlo?

4. Legalidad: Un número sorprendente de personas escribió o llamó y dijo que lo que Vick hizo es ilegal, pero comer carne es legal.

¿Y entonces qué?

La esclavitud humana fue alguna vez legal; esto no la hace moralmente correcta.

A lo que voy es a que somos moralmente incoherentes porque tornamos ilegales las peleas de perros, pero tratamos como legales o “normales” el hecho de comer animales, cazarlos o usarlos en rodeos. El hecho de que actuemos de manera tan confusa no es una justificación para actuar de manera tan confusa -

Podemos condenar a Vick todo lo que queramos, pero lo que él hizo no es diferente de aquello de lo que la mayoría de nosotros participa, directa o indirectamente, todos los días de nuestras vidas.

Mantengo lo que dije: Todos somos Michael Vick. Debemos reconocer que nuestra crítica a él es una crítica de nosotros mismos y del sufrimiento y muerte de animales que todos causamos y de los cuales todos somos moralmente responsables.

Háganse veganos.


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