Mostrando entradas con la etiqueta Bienestar Animal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bienestar Animal. Mostrar todas las entradas

7 de enero de 2018

Es hora de reconsiderar el significado del "bienestar animal"



Los estándares actuales sólo nos hacen sentir mejor acerca de la sistemática explotación de los animales.

A finales de 2017 la primera ministra británica Theresa May abandonó los planes del Partido Conservador de organizar una votación libre acerca de derogar la ley que prohíbe el uso de perros en la caza del zorro. La decisión de May provocó las protestas de los diputados conservadores que apoyaban la derogación de la prohibición, que a pesar de ser apoyada en algunas comunidades rurales, les ha costado votos durante las elecciones generales en 2017. La posición pro-caza es muy impopular.

Una encuesta publicada en mayo de 2017 mostraba que casi el 70 por ciento de los votantes británicos se oponían a la caza del zorro, y que la mitad de ellos se mostraba menos proclive a votar a un candidato pro-caza en las elecciones generales. La oposición no se limita a la caza del zorro. Una encuesta de 2016 indicó que, además de un 84 por ciento de personas que se oponían a la caza del zorro, un significativo número de británicos también se oponía la caza del ciervo [88 por ciento], a la caza de la liebre [91 por ciento], las peleas de perros [98 por ciento], la caza del tejón [94 por ciento].

¿Por qué hay semejante oposición a esas actividades?

La respuesta es sencilla: nos preocupamos por los animales. Creemos que ellos importan moralmente. Rechazamos la posición que prevalecía antes del siglo XIX que consideraba a los animales meramente como cosas hacia las cuales no tenemos obligaciones morales o legales. En su lugar, la mayoría de la gente asume la posición del bienestar animal que posee dos componentes claves.

El primer componente es que —aunque los animales pueden ser utilizados para propósitos humanos— no debemos imponer  muerte o sufrimiento innecesario sobre ellos. El segundo es que si utilizamos a los animales tenemos la obligación de tratarlos 'humanitariamente'.

Las actividades que rechazaba la mayoría de la población británica implican imponer sufrimiento y muerte a los animales cuando no hay necesidad o compulsión en ello. Está mal hacer sufrir a los animales o matarlos cuando la única justificación aportada es que los humanos obtienen de ello alguna clase de placer o diversión. El uso de animales para propósitos frívolos es equivalente a denegarles su valor moral. La mayoría de la gente rechaza esto.

El problema es que, aunque la mayoría de gente considera imponer innecesariamente sufrimiento y muerte a los animales como algo inmoral, su conducta actual no es consistente con esa posición moral. La gente participa en la imposición de sufrimiento y muerte a los animales en situaciones en las que no hay necesidad y en las que el trato hacia los animales es de todo menos 'humanitario'.

Muerte y sufrimiento 'innecesario'

La mayoría de la gente come animales y productos hechos de animales, y ambos implican una gran crueldad. Sólo en el Reino Unido, más de mil millones de animales son matados cada año para alimento. Muchos animales son criados en condiciones intensivas que constituyen tortura. Incluso aquellos que son criados en unas supuestas condiciones más 'humanitarias' padecen sufrimiento durante toda su vida.

No se trata sólo de la carne. Las vacas usadas para producir leche son repetidamente inseminadas y se les arrebata a sus terneros poco tiempo después de nacer. Y todos los animales, ya sean utilizados para carne, leche, o huevos, están sometidos a la angustia y el terror de los mataderos.

¿Es necesario en algo este sufrimiento y muerte? ¿Hay alguna compulsión implicada? La respuesta es no.

Nadie sostiene que sea necesario consumir productos animales para gozar de una salud óptima. El Servicio Británico de Salud afirma que una dieta vegana responsable puede ser muy saludable, a la vez que profesionales de la salud en todo el mundo están progresivamente apoyando la postura de que los productos animales son perjudiciales para la salud humana.

No tenemos que resolver el debate sobre si es más saludable vivir con una dieta de frutas, verduras, cereales, legumbres y frutos secos. La cuestión es que una dieta vegana es ciertamente no menos sana que una dieta que incluye cadáveres, secreciones de vacas y óvulos de gallinas. Así que el único punto relevante de la cuestión es si este sufrimiento y muerte son necesarios o no.

Más aún, la ganadería constituye un desastre ecológico. Es responsable de una mayor emisión de gases invernaderos que los combustibles fósiles para el transporte, y provoca deforestación, erosión del suelo y contaminación de acuíferos. El grano utilizado para alimentar a los animales sólo en los Estados Unidos podría alimentar a 800 millones de seres humanos.

De nuevo, ¿cuál es la mejor justificación que tenemos para infligir sufrimiento y muerte a los animales?

La respuesta es simple: nos parece que saben bien. Obtenemos placer al comerlos. Comer productos de origen animal es una tradición y la hemos estado practicando desde hace mucho tiempo.

¿Pero en qué se diferencia esa postura de las justificaciones usadas para excusar los usos de animales que nosotros rechazamos? ¿En qué se diferencia el placer del paladar del placer que la gente obtiene de la caza? No hay diferencia. La caza del zorro, la caza del tejón, o las peleas de perros, son todas tradiciones. De hecho, casi cada actividad que rechazamos —que puede afectar tanto a humanos como a animales— está envuelta en una tradición que alguien estima. El patriarcado es también una tradición que ha existido desde hace mucho tiempo, pero esto no nos dice acerca de su estatus moral.

Mucha gente se opone  a la caza del zorro porque no ven diferencia moral entre el perro al que aman y el zorro que es perseguido y matado. ¿Pero cuál es la diferencia entre los animales que amamos y aquellos sobre los que clavamos nuestros tenedores y cuchillos? No hay diferencia. Los gatos y perros que amamos son sintientes —igual que lo son las gallinas, las vacas, los cerdos, los peces, y otros animales que explotamos. Todos ellos experimentan dolor y experimentan angustia; todos ellos tienen un interés en continuar viviendo.

Trato 'humanitario'

Si la mayor parte de nuestro uso de animales no puede ser caracterizado plausiblemente como necesario, ¿qué ocurre con el segundo componente de la posición del bienestar animal —que dice que tenemos una obligación de utilizar a los animales 'humanitariamente'? Esto es también una fantasía.

Los animales son propiedad. Son mercancías. Son cosas que son compradas y vendidas. Cuesta dinero proteger los intereses de los animales y el estatus de propiedad favorece que, como cuestión general, los estándares de bienestar animal —ya sean obligados por las leyes o adoptados por la industria— serán siempre muy bajos. Protegemos los intereses de los animales cuando obtenemos alguna clase de beneficio económico por hacerlo. La mayor parte del tiempo, los estándares de bienestar están vinculados al nivel de protección que es necesario para explotar a los animales de una manera económicamente eficiente, así que estos estándares —en la medida que sean aplicados— no prohibirán nada más que el sufrimiento gratuito.

Los estándares de bienestar animal en el Reino Unido están considerados entre los más altos del mundo pero el trato acordado para los animales sigue siendo horrible. Decir que los animales son tratados 'humanitariamente' sería falso bajo cualquier significado plausible de la palabra.

A cierto nivel todos ya sabemos esto. Esto es por lo que vemos incrementarse el nicho de mercado en el Reino Unido, y otros países, que pretende proveer un "alto bienestar" para la carne y otros productos de origen animal. Pero tal y como han expuestos varios reportajes sobre este nicho de mercado, la promesa de un trato 'humanitario' jamás llega a realizarse. Podemos darles un poco más de espacio; podemos darles un poco más de luz solar; podemos permitir a las vacas pasar un poco más de tiempo con sus terneros antes de que les aparten de ellos. Pero estos cambios son mínimos en sus efectos cuando son implementados.

Las organizaciones de bienestar animal hacen campaña en contra del "abuso" de los animales. Pero incluso si todos esos abusos fueran detenidos, y todos los animales fueran tratados acorde a las leyes y regulaciones aplicables, la situación seguiría siendo terrible. Los animales seguirían siendo matados sin que hubiera alguna necesidad de hacerlo, e incluso si transformáramos la ganadería en granjas familiares seguiría habiendo una gran cantidad de sufrimiento y muerte moralmente injustificable.

De hecho, los estándares de bienestar animal no tratan sobre los animales en absoluto; tratan sobre nosotros. Estos estándares nos hacen sentir mejor para seguir explotando a los animales. Fueron formulados en una época en la que la mayoría de la gente pensaba que matar y comer animales era necesario para la salud humana. Nadie razonable puede seguir creyéndolo por más tiempo.

Por tanto, es tiempo de examinar la justificación moral de utilizar a los animales. Como defensor de la posición de los Derechos Animales en lugar de la posición del Bienestar Animal, considero que no podemos justificar la explotación de los animales para ningún propósito, incluyendo la investigación biomédica para encontrar curas a las enfermedades humanas, más de lo que podemos justificar utilizar a seres humanos que consideramos como cognitivamente 'inferiores' para tales propósitos.

Pero incluso si ustedes no aceptan la posición de los derechos, la posición que probablemente sí aceptan —la de que está mal infligir innecesariamente sufrimiento y muerte a los animales— hace que sea imposible evitar la conclusión de que el uso de los animales para algún propósito que no conlleva verdadera compulsión o necesidad, incluyendo el uso de animales para alimento, vestimenta y entretenimiento, debería ser eliminado. Cualquier otra posición relega a los animales a la categoría de cosas que no tienen valor moral. Así lo vemos cuando se trata de la caza del zorro y otros deportes cruentos; es hora de que lo veamos también en otros contextos.

Gary L. Francione

14 de septiembre de 2015

Los Huevos "Libres de Jaula" de McDonalds, Peter McSinger y el Movimiento McAnimalista




En 2012 entró en vigor la "prohibición" de la Unión Europea sobre las jaulas de batería para gallinas usadas como ponedoras. Escribí una entrada en el blog y analicé cómo, incluso teniendo en cuenta que esa supuesta "prohibición" no era sobre las jaulas de batería sino que sólo obligaba a los productores a usar jaulas "enriquecidas" para las gallinas, y que incluso los bienestaristas más conservadores sabían que las jaulas "enriquecidas" constituían un "fracaso" acerca de los "graves problemas de bienestar" de las jaulas convencionales, Peter Singer, el así llamado "padre del movimiento de derechos animales", declaró, en un artículo titulado «Los Huevos Éticos de Europa» que debemos:
"celebrar un mayor avance en el bienestar animal, y, por tanto, para Europa, un paso adelante en convertirnos en una sociedad más civilizada y humanitaria"
Bueno, si Singer estaba feliz con la "prohibición de 2012, ahora está exultante dado que McDonalds anunció el martes 8 de septiembre que espera poder reemplazar todos los huevos que usan por huevos "libres de jaula" en diez años. En su ensayo, "McDonald’s rattles the hen cage", Singer declara:
«El martes sucedió la que podría ser la mayor victoria conseguida hasta ahora: McDonalds anunció que que dejarán de usar huevos provenientes de gallinas enjauladas en los Estados Unidos y Canada.»
¿"La mayor victoria conseguida hasta ahora"?

Esto:


y esto:



es "la mayor victoria conseguida hasta ahora"?

Y dice Singer que conseguir esta "victoria" costó cuarenta años. Aunque, en realidad, serían más bien cincuenta, Peter. Olvidaste añadir los diez años adicionales de la fase de transición. 

Es tremendo que Singer declare esto como alguna clase de "victoria". Pero Singer no sólo actúa como un promotor del movimiento de explotación animal feliz: él fundó ese movimiento en 2005 cuando envió una carta abierta –firmada conjuntamente con todos los grandes grupos animalistas– a John Mackey, director de Whole Foods, expresándole "agradecimiento y apoyo" por el "pionero" programa de Whole Foods para una explotación animal feliz:



Cuando se le preguntó acerca de si su apoyo en esta carta de 2005 fue "un apoyo para Whole Foods en favor de aplicar la palabra ´compasión´ a la matanza de animales y el procesamiento de sus cuerpos", Singer respondió
«Así lo creo. No lo niego. Obviamente están matando animales y procesando sus cuerpos. Hay gente que diría: "No puedes ser compasivo si al final acabas matando animales". Yo creo que eso es erróneo...
Yo considero que si los estándares son realmente compasivos, en tanto que pueden proporcionar una vida decente a los animales antes de matarlos, entonces no tengo ningún problema con eso.»
Lo siento, señores, pero alguien que reclama la paternidad del "movimiento de derechos animales" y dice tales cosas necesita pasar por una prueba de ADN porque resulta muy dudosa esa declaración de paternidad.

Ya desde 2005, ha habido una constante competición entre los grandes grupos animalistas por promover la idea especista de que el uso de animales está bien siempre que su trato sea "compasivo".

Y hay un discurso grabado en el que Mackey explica que los grupos como HSUS, PeTA, Viva!USA y Farm Sanctuary sirven de "colaboradores" y participan en las discusiones acerca de decidir –especie por especie– cuáles son los estándares de una explotación feliz que Whole Foods debe adoptar en relación al programa referido en la carta de Singer. Yo encuentro esto absolutamente sobrecogedor.

Ahora bien, no es novedad que Singer no tiene una preocupación especial por los pollos:
«Tú puedes decir que está mal matar a un ser siempre que ese ser sea sintiente o consciente. En ese caso deberías decir que está igual de mal matar a un pollo o a un ratón que matarme a mí. Yo no puedo aceptar esa idea. Quizás esté equivocado, pero millones de pollos son matados cada día. No puedo pensar que eso es una tragedia al mismo nivel que la muerte de millones de humanos. ¿Qué diferencia a los humanos? Los humanos son seres previsores, y tienen esperanzas y deseos para el futuro. Eso parece una respuesta plausible a la cuestión de por qué es tan trágico que mueran los humanos.»
Ni tampoco es nuevo que Singer explícitamente rechaza el veganismo como base moral, denigrando el veganismo consistente como "fanático" y una cuestión de ser "puro a nivel personal". El habla sobre el "lujo" de comer productos de origen animal y se autodenomina como un "vegano flexible", alegando que:
«Hay un pequeño espacio para la indulgencia en nuestras vidas. Sé que algunas personas son veganas en sus casas pero cuando salen fuera a un restaurante se permiten el lujo de no ser veganos durante ese rato. No veo que haya nada malo en ello...
He sido vegetariano desde 1971. Gradualmente me fui haciendo vegano. Soy vegano en gran medida, pero un vegano flexible. No voy al supermercado a comprar productos no-veganos para mí mismo. Pero cuando viajo o visito las casas de otras personas puedo disfrutar de una comida vegetariana en lugar de una vegana.»
Así que Singer no tiene problema en comer huevos y otros productos de origen animal. Y dentro de otros diez años podremos ir a un McDonalds y disfrutar de sus productos hechos con huevos "libres de jaula" con un "victoria" en cada mordisco.




Pero seguramente incluso él mismo debe darse cuenta de que McDonalds no está haciendo nada por la ética hacia los animales. McDonalds está probando nuevas formas de mercado. Los consumidores están demandando que McDonalds sirva desayunos durante el día entero. Y los analistas ven el anuncio de los huevos "libres de jaula" como una oportunidad para McDonalds de crear un menú de desayuno continuo a un precio más elevado debido a esos "mejores" huevos que McDonalds va a introducir durante la próxima década.

Desde el punto de vista empresarial, la jugada de McDonalds es brillante. No sólo van a aumentar sus beneficios sino que tendrán al "movimiento animalista" –desde Singer hasta los grupos bienestaristas reaccionarios como la HSUS y Mercy for Animals– haciéndole publicidad y multitud de alabanzas. De hecho, esos autodenominados "defensores de los animales" están declarando que eso es un "movimiento subterráneo". McDonalds tiene realmente a estos "defensores de los animales" asegurando al público que está bien seguir consumiendo animales.

Es sin duda algo bueno para los grupos animalistas que, como ya señalé, ganarán mucho dinero uniéndose a Singer en la proclamación de "victoria" y todos ellos se la adjudican.

Pero ¿qué pasa con los animales?

¿Que pasa con los animales que seguirán estando confinados en jaulas masivas sin oportunidad de moverse?

¿Qué pasa con los animales que seguirán sometidos y torturados en otras formas desde que nace hasta que mueren en una horrendo matadero?

¿Qué pasa con los pollitos macho que son matados al nacer en los criaderos?

Todo esto continuará sucediendo, pero con el "movimiento animalista" aportando su sello de aprobación.

Por desgracia, los animales sólo son recursos para los explotadores empresariales, así como para McDonalds y los "defensores de los animales", que son a todos los efectos compadres de los explotadores empresariales. 

Singer nos recuerda que costó cuarenta años –en realidad, cuarenta años más otros diez adicionales– para conseguir esta "victoria".

Cincuenta años para pasar de una situación de tortura a otra situación de tortura continua con la diferencia de que los "defensores de los animales" están promoviendo esta tortura. ¿Qué será lo siguiente?

¿Otros cuarenta o cincuenta años para conseguir un poco más de espacio en un corral "libre de jaula"?

¿Y luego qué? Otras tantas décadas de campañas para conseguir un poco más de espacio al aire libre?

Esto seguirá y seguirá. Nunca termina. Imagina las oportunidades de conseguir financiamiento. Eso es lo atractivo de las campañas de reforma bienestarista. Crean ilimitadas oportunidades. Y cualquier cambio insignificante concluye en que los "defensores de los animales" declaren una "victoria" y te pidan más dinero.




El enfoque de "cualquier cosa es una victoria" es un gran modelo para miles de "defensores de los animales" que crean una forma de vida basada en el sufrimiento de los animales y pidiendo una explotación feliz. Es estupendo para Singer, quien puede presumir de estar haciendo algo más aparte de proporcionar un soporte intelectual a esta insidiosa traición a los animales. Es estupendo para el público en general, a quien los "defensores de los animales" dicen que es coherente preocuparse por los animales y ser "compasivo" al mismo tiempo que consumen productos del sufrimiento, la muerte y la injusticia en sus bocas. Y es ciertamente estupendo para McDonalds.

Esto es realmente una victoria en la que todos ganan. Sólo los animales pierden.

Sin embargo, podemos estar de acuerdo en que esto es un "movimiento subterráneo": el "movimiento animalista" ha redefinido el "activismo" como una forma de beneficiar a McDonalds –uno de los mayores explotadores de no-humanos, humanos y de la tierra– como un orgulloso miembro del "movimiento animalista".

Ahora, las grandes organizaciones, y su Padre, son el Movimiento McAnimalista.

12 de julio de 2015

Campañas de Bienestar Animal, Campañas de Un Solo Tema (Monotemáticas) y la Explotación Animal: Una Hermandad Perfecta




Las campañas por el bienestar animal y las campañas de un solo tema [campañas monotemáticas] necesariamente promueven la explotación animal.

Para poder ver esto con sencillez y claridad, consideremos que el verdadero objetivo de estas campañas es construir una coalición que incluye a los explotadores de animales. Y la única forma de que esto puede hacerse es promoviendo la explotación animal. 

Campañas por el Bienestar Animal

Estas campañas funcionan para construir una coalición de gente que se opone a una actividad particular pero que no se opone a la explotación animal en general. Esta gente ve dicha actividad como moralmente objetable pero no rechaza las otras actividades que implican explotación animal.

Por ejemplo, una campaña en favor de las jaulas "enriquecidas" busca formar una coalición que incluye a gente que considera que comer huevos está bien pero que piensa que debemos consumir aquellos que provengan de jaulas "enriquecidas" en lugar de los huevos que provengan de jaulas tradicionales.

La única forma en que dicha campaña puede funcionar es si promueve que comer estos huevos de gallinas "felices" es moralmente aceptable y deseable. Esto es, el objetivo de la campaña es promover la idea de que comer huevos de jaulas "enriquecidas" es moralmente aceptable pero que comer los que provienen de jaulas convencionales no lo es. Y esto significa promover la explotación animal.

Campañas de un solo tema [campañas monotemáticas]

El mismo análisis se puede aplicar a las campañas de un solo tema [monotemáticas].

Por ejemplo, una campaña monotemática enfocada en el foie-gras busca construir una coalición que incluye a gente que considera que comer foie-gras es "cruel" pero que no tiene problema con el hecho de comer otros productos de la explotación animal.

La única forma en que semejante campaña puede funcionar es si promueve que comer los otros productos de origen animal que no son foie-gras es moralmente aceptable. Esto es, las campañas monotemáticas necesariamente promueven la idea de que determinados productos animales representan una opción ética mientras que otros —como el foie-gras— no lo son.

Aún está por ver una campaña monotemática que sea explícitamente abolicionista. Estas campañas no pueden ser abolicionistas si buscan formar una coalición que incluya a los explotadores.

Los activistas animalistas que apoyan campañas de bienestar animal o campañas monotemáticas necesariamente están promoviendo la explotación animal, tanto si es su intención como si no.

**********

Si los animales importan moralmente, el veganismo no es una opción, es una necesidad. Cualquier iniciativa que diga ser un movimiento de derechos animales debe establecer el veganismo como un imperativo moral.



27 de junio de 2014

La economía del bienestar animal: algunos breves comentarios




Algunos bienestaristas dicen que la reforma bienestarista ayudará a los animales porque la reforma causa un aumento del precio y eso disminuye la demanda.

Esta posición demuestra que los bienestaristas no entienden la economía de la cría de animales para comida o de la reforma bienestarista.

Dado que la mayoría de las campañas de reforma bienestarista se dirigen a las ineficiencias en el proceso de producción, muchas reformas bienestaristas incrementan la eficacia de la producción, de manera que los costos de producción pueden, de hecho, disminuir.

Si hay un alza final en el precio por alguna razón, esa subida generalmente no afecta a la demanda, porque la demanda de productos animales con frecuencia no es elástica -la demanda no es muy sensible al precio en determinado rango- y el alza del precio generalmente no sale fuera de ese rango.

Más aún, si el precio de un producto animal se incrementa, eso no significa que los consumidores se harán veganos. Lejos de esto. Generalmente, si alguien no puede costear el costo de la carne bovina, entonces compra cordero o cerdo o pollo. Si alguien no puede costear el precio del pollo, entonces compra pastel de pollo o alguna forma más barata de carne procesada.

Y, finalmente, lo mejor que los bienestaristas pueden hacer es ayudar a la industria a crear nichos en los mercados, como Whole Foods “5-Step Animal Welfare Rating” Happy meat, donde la gente adinerada puede pagar un precio más alto y conseguir un sello de aprobación de los grupos animales que alaban y expresan su "reconocimiento y apoyo" a Whole Foods:





Los bienestaristas están proclamando "!victoria!" porque, en los años recientes, el consume de carne en EE.UU. ha descendido. Ellos afirman que se debe a las campañas de bienestar animal. No hay nada que apoye esa presunción y la explicación más probable es que los precios de la carne se han mantenido estables, o incluso aumentado, y la crisis económica está afectando a la capacidad de los consumidores para comprar los cortes de carne medidos en esas encuestas. En segundo lugar, existe una creciente preocupación por los efectos perjudiciales en la salud de los productos de origen animal. 

27 de agosto de 2013

Regulación del bienestar animal, “explotación feliz,” y especismo




El problema: tratar a los humanos y a los no-humanos de forma diferente

Sostengo que, si no podemos justificar moralmente la explotación animal, no debemos proponer la explotación [supuestamente] más “humanitaria” o “feliz.”

Algunas de mis razones para mi posición son más prácticas.

Por ejemplo, no creo que las reformas bienestaristas, que son el objetivo de las campañas bienestaristas mantenidas por las grandes organizaciones, otorguen un nivel significativo de protección para los animales no humanos. Por ejemplo, para las gallinas ponedoras, creo que la diferencia entre una jaula en batería convencional y una jaula enriquecida es la diferencia entre la tortura y un poquito menos de tortura ─en el mejor de los casos. Estas reformas, tal como son en realidad, por lo general entran en vigencia gradualmente durante un período prolongado, y a veces no lo hacen en absoluto. Y siempre hay problemas para hacer cumplir estas reformas de manera de asegurar que se implementen.

Más aun, creo que la mayoría de estas reformas se producirían de todos modos, porque tratan de modificar prácticas que son económicamente ineficientes —por ejemplo, el aturdimiento eléctrico de los pollos a favor de la matanza en atmósfera controlada, eliminación del cajón de los terneros a favor de pequeñas unidades sociales— o, en la medida en que aumentan los costos de producción, lo hacen ligeramente y, en general, la industria se beneficia —por ejemplo, la jaula en batería enriquecida.

Y creo que cuando las organizaciones animalistas apoyan las reformas bienestaristas, no pueden sino ayudar a presentar los productos supuestamente "de mayor bienestar" como algo moralmente deseable, y como resultado, a más explotación "compasiva", y que tienen el efecto de alentar a las personas que se preocupan por la moralidad de consumir animales a continuar consumiendo animales, en vez de enfocarlos en el veganismo como base moral y como la clara respuesta ─como cuestión individual tanto como social─ al problema de la explotación animal. Así que la búsqueda de la reforma bienestarista tiene el efecto de ser contraproducente en términos del avance del veganismo.

En este ensayo, discutiré algunos de estos temas prácticos, pero lo haré en el contexto de la exploración de una razón más teórica para rechazar la reforma bienestarista ─que creo que es el especismo inherente del enfoque bienestarista.

Aunque la violación ocurre con frecuencia alarmante, no tenemos campañas para una violación “humanitaria.” El abuso de menores es una epidemia, pero no hacemos campaña por un abuso de menores “humanitario.”

La esclavitud existe en varias partes del mundo y hay millones que están esclavizados, pero no hacemos campaña para la esclavitud "humanitaria."

Pero cuando se trata de animales, muchos defensores de los animales hacen campaña por y promueven la explotación [supuestamente] "humanitaria" o "feliz." 

Veo problemático este comportamiento, que difiere dependiendo de si el contexto implica a los humanos o no.

Un ejemplo: ¡Qué barato! $1.99 por libra de pollo “feliz”

Consideremos un ejemplo de lo que estoy hablando.

Aquí hay un letrero que vi a la entrada de mi Whole Foods local:



Además de anunciar la venta de un pobre pollito cuya triste pequeña vida es aparentemente de un valor de $1.99 por libra, el letrero dice "Asociación Mundial, Bienestar Animal Clasificación 2: Ambiente Enriquecido."

La Global Animal Partnership es "una organización benéfica sin fines de lucro fundada en 2008," que reúne agricultores, científicos, ganaderos, comerciantes y defensores de animales ─un grupo diverso con el objetivo común de querer mejorar el bienestar de los animales en la cría para comida. Nuestro programa de firmas, las Reglas de Clasificación de los 5-Pasos de Bienestar Animal, reconoce y premia a los productores por sus prácticas de bienestar, promueve y facilita el mejoramiento continuo, y mejores informes para los consumidores respecto de los sistemas de producción que decidan apoyar."

Un “ambiente enriquecido” significa que los pollos se mantienen en el interior, pero les dan cosas, tales como plataformas elevadas o fardos de heno, que permiten la expresión de comportamientos naturales.

Wayne Pacelle, CEO de la Humane Society of the United States, está en el Consejo de Directores de la Global Animal Partnership.

Pero antes de que critiquen a la HSUS, tengan en cuenta que Pacelle no está solo en su apoyo del programa Whole Foods de "explotación feliz." A mediados de la década de 2000, cuando Whole Foods comenzó su programa de "explotación feliz", casi todas las grandes organizaciones animalistas en los Estados Unidos ─People for the Ethical Treatment of Animals, Farm Sanctuary, Mercy For Animals, Compassion Over Killing, yVegan Outreach─ se unieron a Peter Singer y HSUS para expresar su "reconocimiento y apoyo" al programa"pionero" Whole Foods, de lo que llamo "la explotación feliz."



Whole Foods ─muy comprensiblemente─ usó esta carta para propósitos de relaciones públicas. A Peter Singer le preguntaron al respecto:
«¿Cómo se siente respecto de la publicación de esa carta publicada en la sección de relaciones públicas del sitio web de Whole Foods y de que, cuando le preguntaron por tratamiento de los animales de granja y los estándares humanitarios, John Mackey se refiere a ella?»
Singer contestó:
«No tengo ningún problema al respecto. Apoyo lo que la carta dice y son bienvenidos a usarla. Quiero decir, la escribimos para ellos, esperando que la usen. No fue solo una carta personal para que John Mackey ponga en su archivo.»
PeTA le dio un premio a Whole Foods:



VegNews tiene al CEO de Whole Foods en su tapa, dándole un premio a Mackey, y llamando a Whole Foods “El negocio favorito de comida natural” por cuatro años consecutivos.

Permítanme decir claramente aquí que considero que la colaboración entre los animalistas y Whole Foods como poco menos que obscena. Es de veras moralmente repugnante. La mayoría de nosotros nunca podría pensar que algo así sería aceptable en el contexto humano. Imaginen la promoción de cualquier versión "humanitaria" de tortura. Imagínense dando premios a los seres humanos que torturaron a otros seres humanos, pero lo hicieron de manera más "humanitaria." Imagínense haciendo declaraciones públicas que expresen aprecio y apoyo a métodos pioneros de tortura.

Estas cosas son difíciles de imaginar, porque la mayoría de nosotros las descartaría desde el principio, como una posibilidad, en lo que a los seres humanos se refiere. O sea, podríamos decir que, aunque siempre es mejor imponer menos sufrimiento que más sufrimiento, y por lo tanto, que es mejor torturar menos que más, tener una campaña por una tortura más "humanitaria" ─incluso si esto pudiera reducir ligeramente la tortura─ sería erróneo, porque perdería el objetivo: es erróneo torturar a los seres humanos en absoluto.

Es imperativo que aclaremos que nuestra oposición a la tortura no se trata de reducir el sufrimiento; se trata de la afirmación de un derecho humano básico.

Pero los que promueven campañas de bienestar animal y que expresan su reconocimiento y apoyo a los programas pioneros de la "explotación feliz" en situaciones en las que no apoyarían campañas similares si estuvieron involucrados los seres humanos, están haciendo justamente eso: están negando el derecho moral fundamental de los animales no humanos a no ser tratados como recursos reemplazables.

En mi opinión, esto implica especismo: estamos tratando la explotación de los humanos y la explotación de los no-humanos de maneras diferentes, y no tenemos una buena razón para hacerlo.

Ahora aquí hay una sorpresa: Los neobienestaristas no están de acuerdo conmigo

Pero los defensores de los animales que apoyan la reforma bienestarista no están de acuerdo conmigo. Me dicen que los defensores de los animales deberían apoyar campañas bienestaristas. De hecho, en un reciente evento al que asistí, Bruce Friedrich, de Farm Sanctuary, antes miembro de PeTA —tanto Farm Sanctuary como PeTA firmaron la amorosa carta de Singer a Whole Foods— me dijo que era "profundamente especista" porque me opuse a tales programas.

Así que, de acuerdo con los partidarios de la reforma bienestarista, si me opongo al programa de "explotación feliz" de Whole Foods, o si no voy a apoyar la campaña por las jaulas en batería "enriquecidas" para las gallinas, promovida por la United Egg Producers, el grupo comercial de la industria del huevo que conduce, en colaboración con la HSUS, Mercy For Animals, Farm Sanctuary, Compassion Over Killing, y otros, o si critico a HSUS y a Mercy For Animals por promover a la carne de cerdo "libre de cajón" como lo correcto, no sólo estoy siendo especista, sino que estoy siendo "profundamente especista."

Sin duda, esta sí que es una afirmación extraña.

¿Significa que estos regulacionistas apoyarían campañas para la violación, el abuso de menores o la esclavitud “humanitaria” de los humanos?

En términos generales, ellos no están dispuestos a decir que apoyarían tales campañas cuando se trata de seres humanos.

Entonces, ¿cómo responden los defensores del bienestar animal a mis afirmaciones de que apoyamos las campañas de reforma bienestarista y "explotación feliz", pero que no apoyamos campañas para una violación, pedofilia o esclavitud más "humanitarias"? Es decir, ¿cómo evitan la clarísima realidad de que tratamos situaciones que implican a los no humanos de manera diferente a la manera en que tratamos a las relacionadas con seres humanos?

Los regulacionistas suelen responder que la explotación animal es un fenómeno generalizado y aceptado y que la violación, la pedofilia y la esclavitud son todas rechazadas, y no están generalizadas porque ya hay fuertes normas morales contra ellos y leyes que las prohíben. Afirman que las campañas que promueven la violación, la pedofilia, la esclavitud "humanitarias", debilitarían esas normas y leyes, mientras que no hay normas fuertes en contra de la explotación animal y no hay leyes prohibiendo el abuso animal en la mayoría de las circunstancias, y, por tanto, las reformas bienestaristas y los programas de "explotación feliz" fortalecerán aquellas normas y traerán más leyes como resultado.

Este argumento falla en sus propios términos.

Campañas para cometer infracciones más "humanitarias" de los derechos básicos frente a las campañas para extender los derechos de las personas

En cuanto a las supuestamente fuertes normas y leyes relativas a la violación, la pederastia y la esclavitud, dudo que las muchas, muchas, muchas víctimas de violación, abuso de menores y esclavitud estuvieran de acuerdo.

Cualquiera sean las normas y leyes existentes, la realidad es que todavía hay una enorme cantidad de violación y otros abusos sexuales. Una de cada seis mujeres norteamericanas ha sido víctima de violación o intento de violación, y la violación y otras formas de abuso sexual a menudo no se denuncian.

Cada año, se informa que se abusa aproximadamente de 6 millones de niños. Otra vez, es imposible saber cuántos casos de pederastia hay. Pero es una enorme cantidad.

Y aunque la esclavitud está prohibida en todas las naciones, y por las normas del derecho internacional consuetudinario, hay un número estimado de 27 millones de esclavos en el mundo ─el mayor número que en cualquier otro momento de la historia humana.

Muchas personas piensan que si hay leyes que prohíben algo, eso significa que hay una norma moral en contra de ese comportamiento y que el comportamiento raramente ocurre. Eso es simplemente erróneo, y refleja una comprensión ingenua de la ley. Piensen en ello. Hay leyes contra el exceso de velocidad cuando se conduce un vehículo de motor. ¿Ha conducido últimamente? Del mismo modo, aunque tenemos muchas leyes contra la violación, el abuso de menores y la esclavitud, esos comportamientos no sólo existen todavía sino que ocurren con frecuencia y no son castigados.

Por otra parte, al igual que hay normas contra la violación, el abuso infantil y la esclavitud, y leyes que prohíben estos comportamientos, también hay una muy fuerte norma contra la crueldad contra los animales, y hay leyes que prohíben abusar de los animales. Los bienestaristas evitan la cuestión asumiendo que las campañas de reforma de bienestar y los programas de explotación "feliz" fortalecerán la norma contra el uso de los animales; por el contrario, hay muchas razones para creer que van a tener el efecto contrario, y fortalecerán la idea de que podemos usar/explotar "humanitariamente" a los animales si promulgamos reformas de bienestar y exigimos más trato "humanitario".

Los bienestaristas piensan que la diferencia entre las campañas de violación "humanitarias" y las campañas de explotación de los animales "humanitarias" se basa en gran parte en el hecho de que la explotación de las mujeres o los niños o los esclavos no está tan generalizada como la explotación animal. Como cuestión de hecho, con 7 mil millones de seres humanos vivos en el planeta y 1 billón de animales matados al año solamente para alimentación, !difícilmente sería posible que el valor cuantitativo sea el mismo! Así que no niego que hay una enorme diferencia cuantitativa entre el nivel de abuso humano de cualquier tipo y el abuso de los animales. El punto es que hay normas y leyes que condenan todos estos comportamientos, pero estos aún se producen, no como excepciones sino como una parte de la vida cotidiana.

Hay muchos seres humanos sufriendo de violación, abuso infantil y esclavitud.

¿Por qué no tener una campaña que aliente violaciones “suaves”; un abuso infantil “amable” y más esclavitud “humanitaria”?

Después de todo, los regulacionistas argumentan que, al promover sus reformas bienestaristas, nosotros podríamos preguntar: ¿los animales que están sufriendo ahora querrían esta reforma? Si la respuesta es sí, debemos apoyar la campaña de reforma bienestarista.

Dejando de lado que esas medidas bienestaristas usualmente entran en vigencia —si lo hacen— dentro de varios años en el futuro, así, aplicar esta prueba significa que estamos preguntando, en el 2013, ¿preferiría una gallina en el 2023 estar en una jaula en batería enriquecida o en una jaula en batería convencional? Esa es una pregunta bastante extraña de plantear, si ustedes están buscando una guía respecto de lo que deberían apoyar como una campaña en el 2013, pero apliquémosla a la violación, el abuso infantil y la esclavitud.

Una mujer que está siendo violado por un violador brutal, ¿preferiría ser violada por un violador menos brutal?

Sí, por supuesto.

Un niño que está siendo abusado ¿preferiría ser abusado menos frecuentemente o menos duramente?

Sí, por supuesto.

¿Preferiría un esclavo ser tratado menos duramente?

Sí, por supuesto.

Así que, con esta forma de pensar, debemos apoyar las campañas que tratan de educar a la gente acerca de ser menos brutal y más "humanitarios" cuando emprenden acciones que, a pesar de las leyes, muchos van a realizar de todos modos.

Pero aunque todos estamos de acuerdo en que menos sufrimiento es mejor que más sufrimiento, la mayoría de nosotros no apoyaría ese tipo de campañas. ¿Por qué?

Es fácil. Porque la violación, el abuso infantil y la esclavitud son cosas que no deberían suceder en absoluto. La violación, el abuso infantil y la esclavitud implican violaciones de los derechos básicos que toda persona a quien se considera que tiene la condición moral de persona debe tener. Los derechos fundamentales son derechos para continuar viviendo, estar libre de tortura, violación, mutilación, etc.

A muchos de nosotros nos repugna la idea de que deberíamos tener campañas que persigan más infracciones "humanitarias" a estos derechos básicos. Una cosa es buscar mejoras incrementales una vez que ya no se está persiguiendo la obtención de derechos fundamentales y estamos tratando con derechos que todavía pueden ser muy importantes, pero no son básicos en la forma en que los son los derechos a la vida y a la seguridad física; otra cosa es tener una campaña más "humanitaria" de tortura, violación, abuso infantil, esclavitud, etc.

Para ver la diferencia aquí, vamos a considerar las dos campañas siguientes. La campaña 1 es una campaña para asegurar los derechos de conducción para las mujeres en Arabia Saudí, donde las mujeres no pueden conducir debido a la interpretación de las leyes religiosas. La campaña 2 es una campaña para hacer más humanitaria la lapidación de las mujeres en Arabia Saudí acusadas ​​de hablar con un hombre que no es su marido.

Nuestras intuiciones morales nos dicen que una decisión para apoyar una campaña de conducción puede ser aceptable, particularmente si estuviera ensamblada con una clara e inequívoca demanda por la completa igualdad de las mujeres. Pero ¿una campaña por una lapidación más “humanitaria? No. Nuestras intuiciones nos dicen que tal campaña es moralmente inaceptable y que la única posición que debemos tomar es que ninguna mujer debe ser lapidada en absoluto. Cuando se trata de esos tipos de situaciones, no pensamos en términos de reducir el sufrimiento; pensamos en términos de prohibiciones y queremos dar un mensaje muy claro de que el interés en no ser lapidado por hablar con un hombre es un interés que no puede ser comprometido.

Y sería poco menos que obsceno tener una campaña para una lapidación más "humanitaria", junto con una carta pública de los activistas por los derechos humanos a los infractores expresando aprecio y apoyo a sus métodos pioneros de lapidación.

De igual modo, quiero contrastar una campaña que alienta a un dictador a torturar a los presos políticos menos duramente con una campaña que alienta al dictador a darles la protección de un juicio y del debido proceso a los prisioneros. En el primer caso, la campaña está tratando de hacer que la violación de un derecho fundamental a la seguridad física sea más "humanitaria." En el segundo, la campaña busca un paso más hacia la justicia para un grupo en particular.

Y ¿pueden imaginar una campaña que busque más tortura “suave” y le dé un premio al dictador por sus métodos de tortura más “humanitarios”, y lo coloque al frente de una revista de derechos humanos como forma de celebración?

No puede haber ninguna duda de que hay una diferencia entre una campaña que busca hacer la esclavitud más "humanitaria" al limitar el número de golpes que pueden imponerse a los esclavos, y una campaña que tiene por objeto ampliar y proteger los derechos de voto de los grupos minoritarios que no son esclavos y que se consideran moral y legalmente como personas, y para los que buscamos justicia e igualdad. No puede haber ninguna duda de que hay una diferencia entre una campaña de violación "humanitaria" y una campaña a favor de la plena igualdad de la mujer. No puede haber ninguna duda de que hay una diferencia entre una campaña para el abuso infantil más "humanitario" y una campaña para una mejor educación pública para los niños de sustratos económicamente carenciados.

En el primero de cada uno de los conjuntos anteriores, la campaña busca una infracción más "humanitaria" de los derechos fundamentales de seres que están siendo tratados como cosas; en el último de cada conjunto, la campaña busca asegurar una mayor protección a seres que son considerados como personas pero que están sujetos a alguna injusticia o desigualdad.

Los animales no humanos, criados y matados para consumo humano son, desde una perspectiva institucional, privados de sus derechos fundamentales a sus vidas y a su seguridad física. Se encuentran en una situación similar a los esclavos ─cosas─ que no tienen valor intrínseco. Sólo tienen el valor extrínseco que nosotros, sus dueños, les damos. Los animales no humanos se encuentran en una situación similar a las víctimas del campo de concentración, cuyo mantenimiento y matanza se simplifica para ser lo más mecanizado y eficiente posible. Ellos son víctimas de la explotación institucional donde existe la institución para privarlos de sus derechos básicos y para negar su condición como personas morales.

La mayoría de nosotros no pensaría que sería una buena idea hacer una campaña para una esclavitud más “humanitaria” o para campos de concentración más “humanitarios.” Y ciertamente no haríamos declaraciones públicas elogiando o expresando nuestro “aprecio y apoyo” a los propietarios de esclavos, o caracterizando como “pioneros” al confinamiento o a los métodos de ejecución en los campos de concentración.

Pero sin embargo, la mayoría de las grandes organizaciones animalistas en EE.UU., América del Sur, Europa, Australia, etc., hacen precisamente eso. Promueven campañas por infracciones más "humanitarias" de los derechos morales de los animales. Lo que están haciendo es análogo a promover campañas para una lapidación más "humanitaria." Una campaña por una jaula de batería "enriquecida", o para la matanza de pollos bajo atmósfera controlada, no es similar a hacer campaña por los derechos de las mujeres a conducir en Arabia Saudí como un paso hacia la plena igualdad de las personas, o análogo a los programas a favor de las minorías, o a los programas para mejorar y aumentar los beneficios de Medicaid.

No, no estoy a favor de más sufrimiento animal.

Los regulacionistas afirman que oponerse a sus campañas de “explotación feliz” es oponerse a aliviar el sufrimiento de los animales. Esto es absurdo. Dejando de lado que creo que estas reformas bienestaristas hacen muy poco para incrementar la protección de los animales, no apoyaría estas campañas más de lo que apoyaría una campaña por la lapidación más “humanitaria” de mujeres, o el abuso más “suave” de niños. Más lapidación “humanitaria” y más abuso “suave” puede reducir un poco el sufrimiento, pero sería al precio de aceptar que las instituciones que existen para negar derechos morales fundamentales pueden ser mejoradas. No pueden serlo.

Los regulacionistas afirman que debido a que me opuse a la Proposición 2 en 2008, estuve a favor de más sufrimiento para las gallinas ponedoras en California. Esto es absurdo. Me opuse a la Proposición 2 porque rechazo el enfoque bienestarista y sentí que era importante tomar una posición contra las campañas bienestaristas que se han convertido en una práctica constante del moderno movimiento animalista. Como dije entonces:
si se aprueba, sólo hará que el público se sienta mejor acerca de la explotación animal y resultará en un aumento de la explotación. Los animales continuarán siendo torturados; la única diferencia será que la tortura llevará el sello de aprobación de la Humane Society of the United States, de Farm Sanctuary, y de las otras corporaciones bienestaristas que están promoviendo la Proposición 2. Se dice que aproximadamente 100 organizaciones de criadores están apoyando la Proposición 2. ¿Por qué piensan que esto ocurre? La respuesta es simple. Estos criadores creen que la Proposición 2 les ayudará a obtener ganancias. Y lo hará.
y
es importante que los defensores de los animales envíen un mensaje claro a la Humane Society of the United States, a Farm Sanctuary y a otros grupos, para que esas organizaciones dejen de promover medidas como la Proposición 2. Si la HSUS realmente estuviese preocupada con el sufrimiento animal, entonces debería tal vez gastar una parte de sus $223 millones de dólares en activos y $124 millones en ingresos en la educación vegana. El veganismo reduce la demanda de productos animales y ayuda a cambiar las actitudes sociales, desviándolas de la noción de que es moralmente aceptable el uso de los animales siempre que sea hecho de forma “humanitaria”. Tal posición no resulta en nada, excepto en continuar e incrementar el uso de los animales. Es tiempo de que los defensores digan “no” a esto.
Si los defensores de los animales están obligados a no oponerse a tales campañas, entonces, las grandes organizaciones simplemente continuarán haciéndolas. No oponerse a tales campañas es apoyar la “explotación feliz.” Me niego a apoyar la “explotación feliz.”

Los regulacionistas afirman que si no apoyamos la campaña en favor del reconocimiento como personas de los grandes simios o los delfines, estoy a favor de que esos no humanos continúen sufriendo. Eso es absurdo. No apoyaría esas campañas, cuyas condiciones mueven a los animales del lugar de cosas al de personas sobre la base de la posesión de características similares a las humanas, más que lo que apoyaría una campaña contra la esclavitud humana que aceptara la personalidad legal sólo para los esclavos que fueran de piel clara o tuvieran cierto porcentaje de sangre blanca. Estoy totalmente a favor de sacar a cada gran simio de cada laboratorio y zoológico, y a cada delfín de cada parque marino, pero no voy a apoyar una campaña que dice que el estatus moral depende de tener características similares a las humanas, sobre todo cuando estas campañas a menudo son promovidos por personas que incluso no son veganas, o que salen a decir que la personalidad está relacionada con características más allá de la capacidad de sentir, y que otros animales que son sintientes, pero que no tienen estas características especiales —es decir, parecidas a los humanos— no cuentan como personas.

Los regulacionistas: “Las campañas bienestaristas no indican aprobación para consumir productos de origen animal”

Los regulacionistas no sólo hacen campañas por mejoras en la infracción de un derecho básico, ellos afirman que no ponen un sello de aprobación sobre la explotación más “humanitaria” o “mejorada” que [supuestamente] resulta de implementar la reforma.

La respuesta breve: eso es simplemente absurdo.

¿Cómo sus campañas no podrían poner un sello de aprobación sobre el resultado, supuestamente las formas “mejores” de explotación?

Permítanme decir esto tan simplemente como me sea posible, pero debe ser obvio para cualquiera que piense en esto por un segundo:

Cuando promueven los huevos libres de jaulas o la carne de cerdo criado sin cajones, o cualquier producto "feliz" de origen animal ─carne o de otro tipo─,como la elección "compasiva" o "lo correcto"; cuando patrocinan o promueven o elogian las etiquetas de "explotación feliz"; cuando dan premios a los explotadores; cuando expiden cartas públicas elogiándolos; cuando los celebran en las portadas de revistas y en los sitios web de medios sociales pidiendo a sus seguidores que les den felicitaciones o apoyos, están poniendo un sello de aprobación a la explotación animal supuestamente más suave. Y es absurdo sugerir lo contrario.

Pregunta: ¿cuando alguien ve el anuncio de Whole Foods del pollo orgánico por $ 1.99 por libra, con una "Clasificación de Bienestar Animal" de 2, y comprueba que la Global Animal Partnership a ver que tiene al CEO de la HSUS en su junta directiva, y lee que PeTA, HSUS, Mercy For Animals, Compassion Over Killing, Vegan Outreach, etc., todos han expresado públicamente su "agradecimiento y apoyo" para el programa pionero de Whole Foods de la "explotación feliz", y ha dado premios a Whole Foods y a sus CEO, ¿qué pensaría esa persona?

Respuesta: pensaría exactamente lo que cualquier persona cuerda y racional pensaría: que los animalistas, que son los expertos y que tienen en mente los mejores intereses de los animales, están expresando su aprobación de los productos de origen animal que Whole Foods le venderá; que sería aconsejable comprar esos productos de Whole Foods. Ella puede pensar que a esos grupos idealmente les gustaría que eventualmente se hiciera “veg”, pero simplemente no puede evitar pensar que los expertos le están diciendo que se está comportando moralmente comprando los productos animales “felices” de Whole Foods.

Bruce Friedrich concluyó en un reciente ensayo respecto de huevos provenientes de gallinas enjauladas:
«Hasta el momento, el único negocio de la cadena nacional de comestibles que ha prohibido la venta de huevos de gallinas criadas en jaulas es Whole Foods. El único restaurante que prometió sacarlos de su suministro es Burger King (en 2017). Estas empresas se merecen aplausos por su progreso. Este tipo de jaulas también será ilegal en California en 2015 y en Michigan en 2019, y la legislación para prohibirlas pronto será implementada en Massachusetts (si usted vive en Massachusetts, visite FarmSanctuary.org para actualizaciones).
En Farm Sanctuary nos pasamos la vida con los animales de granja, y no los comeríamos, a ellos o a sus huevos, bajo ninguna circunstancia. Nos espanta el abuso de las gallinas en todos los sistemas, incluyendo las condiciones libres de jaulas y de colonias de jaulas. Pero también trabajamos para abolir los peores abusos de los animales de la granja, y es difícil imaginar algo peor que las diminutas. Áridas y hacinadas jaulas en batería, donde 250 millones de gallinas se ven hoy obligadas a pasar sus vidas. 
Las jaulas en batería tienen que desaparecer.»
Dejando de lado que Friedrich está ahora haciendo campaña, con la HSUS, para una legislación nacional que haría de la jaula en batería enriquecida la regla estándar, su mensaje es aún terriblemente confuso. Como alguien comentó:

Bien, entonces, ¿exactamente qué debería hacer en primer lugar? ¿Dejar de apoyar la matanza de pollo haciéndome vegano o escribir mi carta de agradecimiento a Burger King y Whole Foods por continuar apoyando la matanza de pollos?

Exactamente. El mensaje que Friedrich da es que no comer huevos en absoluto es cierta posición ideal, y que hay pasos graduales, tales como los huevos de gallinas libres de jaula o de jaulas en batería “enriquecidas”, que son moralmente aceptables.

El otoño pasado, PeTA afirmó que no respaldaba la "explotación feliz." Pero, como ya he señalado, los tañidos de descargo ahondan cuando PeTA está ocupada participando en todo tipo de asociaciones con los explotadores institucionales, alabándolos, dándoles premios, etc.

Y el programa de "explotación feliz" de Whole Foods no es el único por ahí que es promovido por defensores de los animales. Hay otros planes similares.

Por ejemplo, Humane Farm Animal Care [HFAC], con sus socios, la HSUS, la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals, la World Society for the Protection of Animals, y otros, promueven la etiqueta de “Certified Humane Raised & Handled.” [Cría y Manejo Humanitario Certificado].




De acuerdo con la visión de conjunto:

Humane Farm Animal Care (HFAC) es la organización sin fines de lucro líder en la certificación dedicada a mejorar la vida de los animales de granja en la producción alimenticia, desde el nacimiento hasta la matanza. El objetivo del programa es mejorar la vida de los animales de granja dirigiendo la demanda del consumo hacia prácticas con animales de granja que sean más amables y responsables. Cuando vea en un producto la etiqueta Certified Humane Raised and Handled®, puede estar seguro de que los productos provienen de instalaciones que tienen reglas precisas y objetivas para el tratamiento de los animales de granja.

¿Esto no es una “aprobación” de los productos con la etiqueta Certified Humane? ¿De veras? No estoy de acuerdo.

La Humane Society International, brazo de la HSUS, lanzó una etiqueta “Elección Humanitaria”, en Australia, que afirma “garantizará al consumidor que el animal fue tratado con respeto y cuidado, desde al nacimiento a la muerte.”




De acuerdo a HSI/HSUS:

Con la reciente publicidad acerca de la producción a campo libre y las exigencias del etiquetado de comida humanitaria, esta importante iniciativa no podría ser más oportuna. La etiqueta Humane Choice [Elección Humanitaria] cubrirá inicialmente la carne de vaca, cerdo, cordero, pollo y huevos de animales criados a pastoreo, y garantizará al consumidor que el animal ha sido tratado con respeto y cuidado desde el nacimiento a la muerte. Esta filosofía se puede aplicar a toda granja con estos valores compartidos para todos los animales de granja en el programa de acreditación de la Humane Choice.

La etiqueta Humane Choice True Range denotará que el animal tuvo la mejor vida y muerte ofrecida a cualquier animal de granja. Básicamente, ellos viven sus vidas como lo habrían hecho en la Antigua Granja McDonald’s, nacido y criado en pastos y permitiéndoles satisfacer sus necesidades de comportamiento, para alimentarse y moverse sin ataduras ni jaulas, con libre acceso a las áreas al aire libre desde el nacimiento, a la sombra cuando hace calor, con cobijo cuando hace frío, con una buena dieta y una muerte humanitaria. ¿Esto no es una aprobación de los productos con la etiqueta Humane Choice? ¿De veras?

Estoy en desacuerdo.

La RSPCA en Gran Bretaña tiene la etiqueta Freedom Food, que es "la garantía de la RSPCA y el plan de etiquetado de los alimentos. Su objetivo es mejorar el bienestar de los animales de granja para nuestra comida. Freedom Food evalúa las granjas de acuerdo a estrictas normas de bienestar de la RSPCA y, si cumplen con todos los estándares, pueden utilizar la etiqueta Freedom Food en su producto ", y es "el único sistema de garantía para una granja de ser reconocida, tanto por el Reino Unido como por la UE, como seña de alto nivel de bienestar animal.”

Freedom Food es “la garantía de la RSPCA y el plan de etiquetado de los alimentos, el único sistema de garantía para una granja de ser reconocida, tanto por el Reino Unido como por la UE, como seña de alto nivel de bienestar animal.”

La RSPCA dice:
«Sabemos que la mayoría de las personas ─más del 70%─ están preocupadas por el bienestar de los animales de granja* pero saber qué hacer puede ser difícil, por lo que trabajamos con los minoristas (supermercados, centros comerciales, negocios de productos agrícolas) para aumentar la visibilidad de Freedom Food en el punto de venta. También trabajamos con las marcas de alimentos, chefs, dueños de restaurantes y empresas de servicio de alimentos para alentarlos a comprar a las granjas autorizadas por Freedom Food o para ayudarles a llevar a sus proveedores hasta la condición de aprobados por Freedom Food, de manera que sea fácil para nosotros, como compradores, elegir la opción más alta de bienestar.»
¿Esto no es una aprobación de los productos con la etiqueta Certified Humane? ¿De veras? No estoy de acuerdo.

La RSPCA, como organización bienestarista más tradicional, probablemente no estaría en desacuerdo en que ellos literalmente están aprobando el comer productos de origen animal. Pero el punto es que ahí afuera hay toda una industria de defensores de los animales que están alentando a la gente a creer que hay productos de origen animal "felices", y que las personas que se preocupan por los animales debe consumir esos productos con una más [RSPCA] o menos [Farm Sanctuary, PeTA, Mercy For Animals, HSUS] conciencia tranquila. En lugar de desafiar absolutamente la idea de que los seres humanos deben consumir productos de origen animal, estas organizaciones animalistas refuerzan la idea de que los seres humanos pueden consumir productos de origen animal, siempre y cuando tratamos a los animales "humanitariamente."

Otra organización británica, Compassion in World Farming está dando los “Good Egg Awards” a empresas como McDonald’s y elogiándolas por el uso de huevos provenientes de gallinas “libres de jaula”:



CIWF otorga una amplia gama de premios para los pollos, cerdos, lácteos, etc. “felices”:
«A través de nuestro programa Good Farm Animal Welfare Awards, nosotros involucramos y premiamos a las principales empresas de alimentos en toda Europa por sus actuales políticas o compromisos que resulten en impactos positivos sobre el bienestar animal en sus cadenas de suministro.
Hemos llevado a cabo nuestro programa estrella, el Premio Good Egg, desde el año 2007 para homenajear a las empresas que solo se abastecen de huevos de gallinas libres de jaula. Ahora hemos ampliado el esquema con el lanzamiento del Good Chicken Award, en 2010, el Good Dairy Award, en 2011 y el Good Pig Award, en 2012. 
Premiamos a las empresas que se comprometen a implementar cambios sustanciales y a avanzar en su abastecimiento de carne, huevos y productos lácteos trabajando en colaboración con nosotros para cumplir con un conjunto específico de criterios en los premios.»
Aquí hay una lista de los ganadores de premios de la CIWF. Miren esta lista. En mi opinión, es impresionante. Simplemente incluye a los principales explotadores principales del planeta.

¿Esto no es una “aprobación” de los productos con la etiqueta Certified Humane? ¿De veras? No estoy de acuerdo.

A los bienestaristas les gusta usar ejemplos como el de Amnistía Internacional promoviendo mejores condiciones de prisión para los condenados a muerte, mientras que, al mismo tiempo, lucha por la abolición de la pena de muerte. Un condenado a muerte es una persona que, después de haber sido encontrado culpable de la comisión de un delito más allá de toda duda razonable, por un jurado de sus pares, ha perdido, en virtud de las leyes de algunos lugares, su derecho a la existencia, pero no ha perdido su derecho a que todos sus otros intereses sean protegidos. Pero, una vez más, Amnistía Internacional no está promoviendo reformas penitenciarias como pionera o la colocación de cualquier tipo de sello normativo de su aprobación.

Pero eso es exactamente lo que hacen los bienestaristas. Y los animales ni siquiera han cometido algún crimen.

Los regulacionistas: “Aunque hacemos campañas por la explotación ‘feliz’, en realidad somos abolicionistas”

Los regulacionistas no sólo afirman que las campañas bienestaristas no implican la aprobación de productos “más amables” que la reforma bienestarista supuestamente produce, sino que esas campañas son realmente “abolicionistas.” Afirman que explícitamente buscan el fin de todo uso de los animales.

La respuesta breve: eso es simplemente absurdo.

En todos los casos discutidos, que involucran una gran cantidad de las principales organizaciones animalistas en EE.UU. y Gran Bretaña, los defensores de los animales no están pidiendo el fin del uso de los animales. Por el contrario, están promoviendo planes que afirman que ayudarán a los explotadores de los animales a volverse más eficientes y moralmente más aceptables.

La Global Animal Partnership, que ha desarrollado el programade Whole Foods "explotación feliz" utilizado por Whole Foods, trabaja con la Farm Forward, una organización que trabaja con los animalistas y la industria "para alinear las necesidades de las corporaciones en eficiencia y rentabilidad, con los métodos de producción que fomentan la sostenibilidad y el bienestar de los animales." Los miembros del Consejo de la Farm Forward incluyen a Mackey, CEO de Whole Foods y al autor de la “carne feliz", Jonathan Safran Foer. Según Bruce Friedrich, de Farm Sanctuary, antes de PeTA, "Farm Forward ha sido absolutamente esencial para la construcción de la capacidad de PeTA para influir y negociar eficazmente con las empresas."

Imaginen trabajar con dueños de esclavos que obtienen ganancias del comercio esclavo "para alinear las necesidades de los comerciantes de esclavos en eficiencia y rentabilidad, con los métodos de producción que fomentan la sostenibilidad y el bienestar de los esclavos."

HSUS tiene un programa que involucra a la Global Animal Partnership, la American Grassfed Association, y la etiqueta de carne “feliz” Certified Humane Raised and Handled, para ayudar a los granjeros a “agregar valor a [sus] productos!”



Así que los defensores de los animales están trabajando con los granjeros para ayudarlos a “agregar valor a [sus] productos!”

Por favor, no me digan que la reforma bienestarista no es acerca de hacer que la industria sea más rentable o que algo de esto es abolicionista. Por el contrario.

Aquellos que promueven la etiqueta "Certified Humane Raised and Handled" dicen:
«Parece que, casi todas las semanas, un nuevo libro, película, historia televisiva o artículo de periódico de notoriedad, plantea preguntas sobre cómo son tratados los animales destinados al consumo. Como resultado, se ha disparado el interés del consumidor en los productos procedentes de animales criados con los estándares de cuidado humanitario. 
El programa Certified Humane® (Certificado Humanitario) es la mejor manera para que usted coloque la carne, aves de corral, huevos y productos lácteos para aprovechar esta creciente demanda. Cuando usted se convierte en productor certificado, obtiene la credibilidad de la inspección por la asociación independiente sin fines de lucro Humane Farm Animal Care. Y llega a millones de clientes potenciales a través de nuestros partidarios de sociedades humanitarias y la extensa cobertura de los medios que Certified Humane® genera.»
y
«Nuestra promoción y publicidad llega a millones de compradores de productos alimenticios. Los que apoyan nuestra organización humanitaria tienen casi 20 millones de miembros que componen el mercado principal para estos productos. Las organizaciones humanitarias promueven el programaCertified Humane® en sus páginas web, en sus publicaciones, en la publicidad directa por email y en los refugios de animales en todo el país.
Sus miembros incluyen defensores que recomiendan los productos Certified Humane® –sus productos– a los amigos y familiares. Muchos negocios de comestibles están recibiendo solicitudes de estos defensores dispuestos a comprar productos humanitarios y compartirlos con otros.
El alcance que tendrán se extenderá más allá de este núcleo. Numerosas publicaciones han presentado el programa Certified Humane®, incluyendo USA Today, Good Housekeeping, Vanity Fair, Time Magazine, Saveur and Self.
El promedio de visitantes únicos del sitio web de The Certified Humane® es más de 12.000 al mes. Éste proporciona información sobre qué productos están disponibles y dónde comprarlos. Así, más consumidores, negocios de comestibles, restaurantes y operadores de servicios de alimentos lo encontrarán a usted y a sus productos.»
y
«Certified Humane® promueve a los minoristas que tienen el Certified Humane® en sus negocios. Debido a la demanda de los consumidores que querían saber dónde podían comprar productos Certified Humane®, hemos creado una base de datos de búsqueda en nuestro sitio web:
• La sección "Dónde comprar" de nuestra página web; recibe más de 12.000 nuevos visitantes únicos al mes, y 11.000 visitantes que regresan cada mes.
• Correo electrónico frecuente "shout outs", haciéndoles saber a los consumidores acerca de minoristas específicos que llevan más de un producto con Certified Humane®.»
Esto no me suena muy abolicionista. De hecho, parece como una asociación entre los defensores animalistas y los explotadores de los animales para mejorar la economía de la explotación animal.

La RSPCA promueve los beneficios económicos de su logo Freedom Food, afirmando:
«A pesar de la incertidumbre económica sostenida, la demanda de mayores niveles de bienestar de los animales de granja ha seguido creciendo. La garantía de granja independiente de Freedom Food podría ayudarle a sacar ventaja de esta tendencia al diferenciar a su negocio del de sus competidores y agregar valor a sus productos.»
“¿Agregar valor a sus productos”? Esto no me parece que sea abolicionista. De hecho, me parece como una asociación entre defensores de los animales y explotadores de animales para mejorar la economía de la explotación animal.

CIWF tiene un programa de asociación explícita con los explotadores institucionales llamado el Food Business Team:
«Desde su lanzamiento en 2007, el Food Business Team de Compassion in World Farming ha sido el primero en utilizar un enfoque único de asociación para trabajar con la industria alimenticia con grandes resultados. Algunas de las principales compañías de alimentos del mundo lo apoyan y millones de animales de granja ya se han beneficiado.
Contamos con un equipo de personal especializado que se involucra con las principales empresas de alimentos, inspirando progresos a través de prestigiosos premios y apoyo a los productos e iniciativas que representan beneficios tangibles para los animales de granja, así como ventajas innovadoras y competitivas para sus negocios.
Nuestra oficina central está en el Reino Unido y tenemos gestores que operan en Francia, Italia y Alemania. 
CIWF actúa, en efecto, como una firma de relaciones públicas para el apoyo al uso de los animales por docenas de usuarios institucionales de animales.»
Imaginen actuar como una firma de relaciones públicas para apoyar la esclavitud. Esto no me parecería abolicionista. De hecho, me parece que es como una asociación con la institución de la esclavitud.

El hecho de que los animalistas que promueven estas campañas puedan querer o afirmar que quieren el fin del uso de todos los animales no puede distinguirse del hecho de que estas campañas son cualquier cosa menos abolicionista.

Este granjero porcino, Joe Maxwell, es un Vice-Presidente de la Humane Society de EE. UU.:



De acuerdo con Maxwell:
«En la Humane Society de los Estados Unidos apoyamos a los agricultores y ganaderos que son buenos administradores de la tierra y los animales; como agricultor de cuarta generación de Missouri, yo soy uno de esos agricultores.»
¿Abolitionista? De ninguna manera. HSUS y sus grupos de apoyo ─y esto incluye Farm Sanctuary, Mercy For Animals, Compassion Over Killing, y otros─ deberían avergonzarse de sí mismos. Ellos promueven activamente la explotación animal.

Los animalistas que apoyan la reforma del bienestar animal a menudo afirman que ellos buscan la abolición como un objetivo; afirman que quieren eliminar todo uso animal. Pero ellos defienden el uso "feliz" como un medio para el fin del no uso. Esto es similar a usar la guerra como medio para el fin de la noviolencia y la paz. El bienestarista que dice ser un abolicionista sostiene que el uso "suave" o "compasivo" o "feliz" es un medio moralmente aceptables para el fin del no uso.

¿Ven el problema?

Sostengo que el término abolicionista sólo es usado correctamente si los medios son consistentes con el fin y los medios que defiendo son el veganismo en el nivel individual y la defensa vegana creativa y noviolenta en el nivel social. El fin es ningún uso de animales y los medios elegidos para conseguir el fin son el no uso en el nivel individual y la defensa del no uso en el nivel social.

Conclusión: ¿Se pondrían de pie por favor los auténticos especistas?

Muchos defensores de animales —los que promueven las campañas de reforma bienestarista— tratan la infracción de los derechos básicos de un modo diferente cuando se trata de humanos que cuando se trata de no humanos.

¿Por qué hacen eso?

Esto es un asunto complicado, pero, para los propósitos actuales, pienso que está claro que el moderno movimiento animalista aceptó la idea de que la principal preocupación es el sufrimiento de los animales y no el uso o la matanza de animales. Esto es, porque los regulacionistas no ven la vida animal como con valor moral per se, equivalente a la vida humana, ellos no ven la matanza de animales como una tragedia en la forma en que pensamos de matar a seres humanos como una tragedia. El principal problema es el sufrimiento. Citando a Peter Singer, que es, en muchos sentidos, el principal arquitecto del movimiento regulacionista: 
«Se podría decir que está mal matar a un ser siempre que ese ser es sintiente o consciente. Entonces tendrían que decir que es igual de malo matar a un pollo o un ratón, ya que sería como matarlos a ustedes o a mí. No puedo aceptar esa idea. Puede que sea tan malo, pero millones de pollos son matados cada día. No puedo pensar en eso como una tragedia en la misma escala, como los millones de seres humanos asesinados. ¿Qué es diferente acerca de los seres humanos? Los seres humanos son seres con visión de futuro, y tienen esperanzas y deseos para el futuro. Eso parece una respuesta plausible a la pregunta de por qué es tan trágico cuando mueren seres humanos.»
Singer y aquéllos que aceptan sus opiniones trazan una línea entre la matanza y el sufrimiento. Lo último importa principalmente; lo primero importa menos o nada en absoluto. Pero si no creen que los animales —o la mayoría de ellos— tienen un interés en continuar viviendo que es moralmente significativo como lo son los intereses que tienen los humanos, tiene un perfecto sentido apoyar una campaña que busca que la infracción de los derechos básicos sea más humanitaria en el contexto no humano, a pesar de que nunca haríamos eso en el contexto humano.

Pero, como he discutido en mi escritura —tanto en mis libros, como éste, y en mis ensayos en este sitio, como éste— no podemos sostener que el valor de la vida no humana es menor que el valor de la vida humana para el propósito de justificar el uso de los no humanos como recursos reemplazables, sin asunciones que son explícitamente especistas, tales como que los animales no son conscientes de sí mismos de la misma manera que los seres humanos son, lo cual es probablemente cierto, y, por tanto, que sus vidas son de menor valor, con lo que no concuerdo y que absolutamente rechazo.

Decir que, a los efectos de ser utilizado exclusivamente como un recurso reemplazable, los seres humanos disfrutan de un nivel de protección diferente porque tienen una forma representacional de auto-conciencia, o dejar de reconocer que la capacidad de sentir por sí sola es a la vez necesaria y suficiente para merecer el derecho a no ser explotado y asesinado, es especista.

De hecho, lo llamaría profundamente especista.

**********

Si no son veganos, por favor háganse veganos. El veganismo es acerca de la no violencia. Primero y principal, es acerca de la no violencia hacia otros seres sintientes. Pero es también respecto de la no violencia hacia la tierra y hacia ustedes mismos.

Y nunca jamás se crean la idea absurda de que necesitamos promover la “explotación feliz” para conseguir que la gente se haga vegana. Es lo contrario: toda la industria de la “explotación feliz” tiene un objetivo: hacer que el público se sienta más cómodo acerca de la explotación animal.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...