Y tampoco tengo ninguna duda de que la carne, lácteos, huevos y otros productos vendidos con la etiqueta
Certified Humane Raised and Handled, que es promovida por la
Humane Farm Animal Care (HFAC), y su
“socio” HSUS, no provienen de animales que la mayoría de nosotros consideraríamos como tratados “humanitariamente.”
Y tampoco tengo ninguna duda de que la carne, lácteos, huevos y otros productos vendidos con la etiqueta Humane Choice, promovida por la Humane Society International, una filial de la HSUS, no proviene de animales que la mayoría de nosotros consideraríamos como tratados “humanitariamente”.
Y tampoco tengo ninguna duda de que los huevos provenientes de gallinas libres de jaulas que la HSUS promueve en su campaña para la
Proposición 2, que caracteriza como
“socialmente responsable,” no provienen de animales que la mayoría de nosotros consideraríamos como tratados “humanitariamente.”
Así que veamos si estoy en lo correcto. HSUS está enjuiciando a Perdue porque HSUS piensa que Perdue no está tratando a sus pollos de un modo “humanitario”, pero HSUS en sí misma está auspiciando las etiquetas de explotación “feliz” para promover productos hechos de animales que son torturados pero en menor medida, al menos de acuerdo a HSUS. Según la HSUS, el uso de Perdue del término “humanitario” es engañoso porque sus prácticas concuerdan con un conjunto de pautas que no requieren tratamiento “humanitario” y, aunque la explotación “feliz” promovida por la HSUS no es tampoco “humanitaria”, su uso de “humanitario” no es engañoso porque la consultora de la industria de la carne, Temple Grandin así lo dijo.
Esto es parecido a enjuiciar al gobierno debido su afirmación de que el simulacro de ahogo no es “tortura” es engañosa y ustedes quieren que ellos pongan acolchados en las tablas usadas para este propósito, de manera de que sea una “mejor.”tortura.
La HSUS parece estar particularmente preocupada respecto de que Perdue no usa el método de matanza por atmósfera controlada (CAK) que HSUS y PeTA promueven. Sospecho que Perdue adoptará el CAK tarde o temprano porque hacerlo es económicamente eficiente para la empresa. Efectivamente, de acuerdo a un Reporte de la HSUS:
«El sistema CAK resulta en un ahorro de costos y en un aumento de los ingresos, al reducir la pérdida de calidad de las carcasas, la contaminación, y los costos de refrigeración; al aumentar el rendimiento de la carne, su calidad y su durabilidad en los puntos de venta; y al mejorar las condiciones del trabajador. Sin colgar a las aves vivas y sin aturdimiento eléctrico, el CAK resulta en menos huesos quebrados, y menos hematomas y hemorragias. La reducción en los defectos de las carcasas permite un deshuesado más eficiente y mejor calidad de carne deshuesada. El CAK demostró reducir los hematomas hasta un 94% y las fracturas de los huesos en un 80%. En la hipótesis conservadora de que el CAK sólo aumentara el rendimiento en un 1%, una planta procesadora de un millón de pollos por semana, con un promedio de peso de carcasa limpia de 4,5 libras y costando $0.80 la libra, aumentaría la renta anual en $1.87millones después de adoptar el CAK (referencias omitidas).»
El problema es que incluso si Perdue adopta el CAK, eso no significará que los pollos de Perdue serán tratados “humanitariamente” más de lo que una etiqueta aprobada por la HSUS de explotación “feliz” significa que aquellos animales fueron tratados “humanitariamente.”
Lo que pasará, sin embargo, es asegurar al público que está perfectamente bien consumir los productos de explotación “feliz” promovidos por la HSUS, incluso aunque aquellos productos provengan de animales que han sido torturados.
Y de esto es de lo que se trata este juicio –reasegurar al público que sus preocupaciones acerca de la explotación animal no necesitan que dejen de consumir animales−. Más bien, ellos pueden consumir libres de culpa y de forma moralmente aceptable siempre y cuando consuman animales con una etiqueta “feliz” de la HSUS en vez de una de Perdue.
Es una batalla entre etiquetas rivales de carne/lácteos/huevos “felices”.
Y de ningún lado se propone ninguna otra cosa que su punto de vista de la racionalidad económica. Las reglamentaciones del National Chicken Council Animal Welfare reflejan lo que una gran parte de la industria de los pollos considera como reglas que permitirán que los pollos sean explotados de un modo más eficiente. El procedimiento CAK promovido por la HSUS (y otras organizaciones, incluyendo PETA) es,
de acuerdo al análisis de los "defensores de los animales", una práctica económicamente más eficiente. En otras palabras, para usar la analogía que hice arriba, HSUS está argumentando a favor de las tablas acolchadas, porque eso resultará en una mejor obtención de información de los detenidos tanto como un aumento incidental y muy marginal en la comodidad, y Perdue piensa que las tablas sin acolchado simplemente están bien.
Me disculpo pero considero que esto está más allá del absurdo.
Dejemos en claro: los animales tratados del modo más “humanitario” son sujetos de un tratamiento que cualquiera describiría como tortura si involucrara a humanos. No hay nada“humanitario” en la “más feliz” de las carnes, lácteos o huevos “felices.”
Este juicio es acerca de substituir una etiqueta engañosa por otra. Nada más.
"El tratamiento humanitario de los animales significa algo. Y estaremos ahí para observar con atención a las compañías que falseen su conducta y tomen ventaja de los consumidores que ponen su fe en la ley y en la integridad de las compañías que hacen lo que dicen."
Esta declaración es impresionante en muchos aspectos. Estuve en contacto con Wayne Pacelle por muchos años y me agrada, y estoy seguro que él piensa que está haciendo lo correcto aquí. Pero sinceramente no puedo entenderlo. Los derechos de los animales no son una cuestión de cómo convencer mejor a los consumidores acerca de que la explotación animal es moralmente justificable; es acerca de convencer a las personas, a través de la educación no violenta, que la explotación animal, aunque sea engañosamente descripta como “humanitaria”, no es moralmente justificable.
“El juicio de Perdue Farms por una etiqueta de aves de corral “Criadas Humanitariamente” Bloomberg: http://dld.bz/8Ktz – La falsa publicidad del bienestar animal es inaceptable."
De manera que CIWF se opone a la “falsa publicidad de bienestar animal.” Pero CIWF da
“Good Egg Awards” a las compañías como McDonald’s y las premia por usar huevos provenientes de gallinas “libres de jaulas.” CIWF tiene un programa explícito de asociación con explotadores institucionales llamado
Food Business Team, en el que CIWF “se involucra con las compañías líderes de Europa, inspirando el progreso a través de premios prestigiosos y apoyando sus productos.” CIWF está, en efecto, sirviendo como una firma de relaciones públicas para apoyar el uso de animales por parte de corporaciones como McDonald’s y Unilever. Y estas corporaciones devuelven el favor y premian a CIWF. En
declaraciones publicadas en el sitio web de CIWF, Mc Donald’s reconoce la “relación verdaderamente productiva” que tiene con CIWF y Unilever declara: “La asociación ha sido desafiante y constructiva y finalmente ayudó a alcanzar los objetivos de ambas organizaciones y por supuesto el objetivo de la filial de mejorar la calidad de ingredientes.”
Entonces, parece que CIWF se opone a la falsa publicidad de bienestar animal”, pero solamente cuando no es CIWF la que está haciendo esa publicidad.
De nuevo, estoy seguro de que Mr.Lymbery, a quien no conozco personalmente, piensa que todo esto tiene sentido. Esto no tiene sentido para mí.
Si no son veganos, háganse veganos. Es fácil, es mejor para su salud y para el planeta. Pero, lo más importante, es lo moralmente correcto que debemos hacer.